Últimamente se ha puesto de moda entre algunos influencers recomendar agua con sal para todo el mundo, pero… ¿Es realmente aconsejable?
💧Para la mayoría de personas sanas no es necesario.
No es necesario ni recomendable añadir sal al agua. ¿Por qué?
- El cuerpo obtiene suficiente sodio a través de los alimentos. A veces demasiado cuando nuestra dieta se basa en ultraprocesados.
- Beber agua con sal puede aumentar la presión arterial y favorecer la retención de líquidos.
- No hay evidencia científica sólida de que tenga beneficios “detox” o de salud general, como a veces se promociona.
🏃♂️ En el contexto deportivo o de calor intenso.
Puede tener sentido en situaciones de sudoración elevada (por ejemplo, entrenamientos prolongados o en clima muy caluroso):
- Al sudar se pierden electrolitos (sodio, potasio, magnesio…). Por eso, lo que se recomienda en estos casos no es tomar solo agua con sal, sino añadir «sales» de diferentes electrolitos en las bebidas deportivas.
- Esto nos ayudará a prevenir calambres e hiponatremia.
- La dosis debe estar pautada por un profesional y debe cumplir con unos estándares, por eso se recomiendan las bebidas isotónicas.
🚫 Cuándo podría ser peligroso tomar agua con sal.
- Si tienes hipertensión, problemas renales o estás siguiendo una dieta baja en sodio. No tiene sentido evitar añadir sal a los alimentos y luego añadirla al agua.
- Si lo haces pensando en “limpiar el organismo” o “activar la digestión”: esas afirmaciones no tienen respaldo científico y pueden ser contraproducentes.
🚫 Por qué no es recomendable dar agua con sal a los niños
Dentro de esta «moda» hay padres que pueden pensar que beber agua con sal puede ser beneficioso para sus hijos, pero al contrario, puede ser contraproducente por diferentes motivos:
- Los riñones infantiles son más sensibles: todavía no regulan tan eficientemente el equilibrio de sodio y agua, así que el exceso de sal puede causar sobrecarga renal o deshidratación.
- La dieta ya aporta suficiente sodio: incluso sin añadir sal, la mayoría de los niños consumen más sodio del que necesitan.
- Riesgo de hipertensión futura: una ingesta elevada de sal desde pequeños se asocia con una mayor predisposición a la hipertensión en la edad adulta.
- Problemas digestivos. Un exceso de sodio puede causar dolor es estómago, vómitos, diarreas y en casos graves daños en la mucosa intestinal.
💦 En qué casos sí puede ser útil (con supervisión)
- Deshidratación por vómitos o diarrea: en esos casos no se usa agua con sal casera, sino suero oral de farmacia (sales de rehidratación oral), que tiene una proporción exacta y segura de sodio, potasio, glucosa y agua.
- Deportes intensos o en calor extremo (niños mayores o adolescentes deportistas): solo si hay una pérdida importante de sudor, puede ser útil una bebida isotónica suave, siempre bajo orientación de un profesional.
- Personas de tensión muy baja, que en algunas épocas del año como el verano notan mareos recurrentes.
✅ En resumen
- Para el día a día: agua normal es suficiente.
- Si hay vómitos o diarrea: usar suero oral preparado o de farmacia, nunca agua con sal casera.
- Si hace deporte intenso: se puede valorar una bebida isotónica adaptada (con sodio, potasio y otros electrolitos).
Si tienes dudas sobre si debes añadir algún electrolito a tu bebida diaria contacta con un profesional dietista – nutricionista para que valore tu caso y pueda hacerte una recomendación basada en la evidencia científica.



